miércoles, 2 de septiembre de 2015

TRIESTE


TRIESTE

Quinto día

2 de septiembre de 2015.

Plaza de la Unidad de Italia. Trieste.



Hemos pasado nuestra última noche en Liubliana y nuestros próximo destino es Trieste, desde donde nos desplazaremos a conocer la Costa de Eslovenia. Pero antes visitamos Stanjel, en el valle de Vipava (Región de Karst), un valle que produce buenos vinos tintos.

STANJEL


Es un pequeño pueblo amurallado con su castillo, y donde se encuentra el Jardín de Ferrari,  un jardin construido en terrazas por Mark Fabiani durante el periodo de entre las dos guerras, con el objetivo de que fuera lugar de recuperación para las personas con problemas respiratorios.
  
     

Jardines de Ferrari

TRIESTE

Hacia el mediodia llegamos a Trieste, ciudad situada al norte de Italia, a orillas del Mar Adriático  y con frontera Eslovenia. Aqui nos alojaremos durante dos noches en el Hotel NH Trieste, un poco anticuado pero bien situado.

Trieste fue centro influyente y poderoso de la política, la literatura (Joyce), la música y el arte  bajo el dominio Austro-Húngaro, su importancia comenzó a declinar hacia finales del S. XX. Hoy es una ciudad donde apenas llega el turismo. 





  
Sin embargo a mi me ha parecido una ciudad con mucho encanto, con un ambiente tranquilo y donde podemos encontrar desde vestigios de arquitectura romana, o la impresionante arquitectura que dejó el imperio en el centro de la ciudad (que recuerda a Viena), o adentrarnos en el barrio de pescadores, o como no disfrutar de las numerosas iglesias de diferentes credos, como la Iglesia Ortodoxa griega de San Nicolás, la monumental Sinagoga, la Iglesia de San Spyridon Otodoxa Serbia, Iglesia Luterana...

Iglesia Ortodoxa Serbia


           


              



En Trieste se percibe una fusión en un cruce de culturas y religiones diferentes que conviven con una fraternidad que asombra.

EL CASTILLO DE MIRAMARE

Pero Trieste cuenta con otra joya El Castillo de Miramare, a unos 5 kilometros de la ciudad. Es el blanco castillo de fábula rodeado por un frondoso parque y asomado al mar. Fue construido por el Archiduque Maximiliano de Habsburgo para regalarselo a su esposa. Desgraciadamente la ambición de poder y el deseo de fama de su esposa Carlota de Bélgica, le arrastró a convertirse emperador de Mexico y abandonó el magnifico castillo.


Palacio de Miramare


                  

En el interior se pueden visitar las estancias privadas perfectamente conservadas. Bien merece la pena visitarlos. La entrada cuesta 8 €.

Interior del castillo

          




1 comentario:

  1. Trieste en Italia fue una sorpresa. Monumental y con edificios arquitectónicos de gran valor.
    Disfrutamos los días, divertidos y amenos.Todo perfecto, una ciudad muy mediterránea.

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